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Ravel. Análisis Del "Bolero Para Orquesta"

La aparente simplicidad inicial de esta pieza se transforma en un lenguaje muy complejo por la variedad de elementos: tonales (tipos de escalas diferentes en número y combinaciones), armónicos (acordes complejos, con muchas disonancias y distintos tipos de texturas), instrumentales (variaciones en la instrumentación de cada entrada de los temas y la coda), rítmicos (diversidad entre los ostinatos de acompañamiento y los temas y melódicos (irregularidad de las partes de las oraciones)
Tiempo de preparación: 7 días
$U 1.554
La obra se compone de dos melodías con acompañamiento. El acompañamiento esta formado por la superposición de dos ostinatos: uno rítmico y otro armónico. El ostinato armónico presenta diferentes variaciones en la especie, la textura, y nombre de los acordes. La melodía se compone de dos temas (1 y 2) que se repiten nueve veces cada uno.La textura de la melodía no siempre es igual, ya que en diversas ocasiones se presentan superposiciones a la melodía original de tercera y de quinta.La instrumentación varía, ya que cada vez que aparece uno de los temas, la instrumentación es diferente. Lo mismo pasa con la parte acompañante: cada vez que acompaña a una nueva aparición de los temas, Ravel cambia la instrumentación del ostinato, así como la disposición de las notas dentro de los acordes, lo que provoca diferente colación de los cifrados de los acordesy proporciona variedad a las textura de los acordes.Aunque, aparentemente, la armonía del Bolero parece una constante repetición, en realidad no es así, ya que en algunos casos van variando las fundamentales de los acordes. La sencilla estructura armónica (tónica-dominante) esconde unos acordes complejos y muy disonantes, por la superposición a los ostinatos del acompañamiento de diversos doblamientos de las partes melódicas.Para poder observar con profundidad la manera como Ravel orquestalos acordes, hemos reescrito la partitura de la orquesta de diferente forma a como se presenta tradicionalmente en la partitura de orquesta para su interpretación.Hemos colocado (dentro de lo posible) las notas que produce cada instrumento en orden de grave a agudo, de manera que los instrumentos no se escriben por familias (arriba el viento madera, debajo el viento metal, debajo la percusión, debajo el arpa y la celesta, y debajo de todo la cuerda frotada), sino que aparecen mezclados y en función de qué nota del acorde y en qué octava toca cada instrumento. Si en el bajo tocan la misma notas los chelos y los fagotes, los escribimos abajo y en la mismalínea, o si la flauta y los violines tocan las partes agudas, también los escribimos juntos.Este sistema de escritura reduce la partitura y facilita la lectura armónica de la misma, al tiempo que permite ver qué instrumento toca cada una de las notas que forman los acordes. Nos parece que de la observación atenta deeste sistema podemos sacar buenas conclusiones de cómo orquestar las armonías básicas. Téngase en cuenta, que en cada repetición de las melodías y de los ostinatos armónicos que los acompañan, Ravel los orquesta de manera diferente, lo que proporciona una gran variedad de maneras de orquestar una misma melodía y su correspondiente acompañamiento.Nos proponemos recoger sobre la partitura de manera simultánea tantoel análisis de la sintaxis melódica (células, cesuras, motivos, incisos y oraciones, subordinaciones: secuencias, variaciones, inversiones, etc.) como el análisis armónico (tonalidades, cifrados de acordes, inversiones, consonancias-disonancias, grados y sus funciones, etc., y también la sintaxis armónica). Ello nos permite contrastar las relaciones que se establecen entre eltejido melódico y su relación con la textura armónica de los diferentes tipos de ostinatos.Para poder hacer este análisis sobre la partitura es necesario utilizaruna serie de abreviaturas, signos, siglas y gráficos que, sin emborronar las notas que componen cada línea melódica, nos permitan elaborar este tipo de tarea. Con el fin de facilitar dicho análisis, hemos escrito en pentagramas diferentes aquellas partes que queremos analizar, sean estas melódicas o armónicas.El análisis armónico está escrito en la parte inferior de la partitura, pero coincidiendo con esta. Lo que permite ver a la vez los componentes de las líneas melódicas y los diferentes acordes, grados y funciones que las acompañan.
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AutorFausto Roca Vidal
Nº Páginas344
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